



¿Quieres saber más sobre este perfume?
God of Fire es una fragancia que personifica la esencia mitológica del dios azteca Xiuhtecuhtli, un ser de luz y calor. Al aplicarla, se perciben inmediatamente las notas frescas y exóticas de mango, limón, bayas rojas y jengibre, que evocan una sensación de vitalidad y frescura.
En su núcleo, la fragancia revela una metamorfosis olfativa con la suave cumarina y el embriagador jazmín, complementados por el aroma seco del cedro. Esta combinación rica aporta profundidad y carácter, evocando una experiencia sensorial que cautiva los sentidos.
Finalmente, la fragancia se sumerge en las notas cálidas y duraderas del Oud, el nagarmotha, el almizcle y el ámbar, que infunden una sensación de autoridad y misterio. God of Fire es un perfume que deja una impresión de poder y sabiduría, ideal para aquellos que buscan una presencia destacada y memorable.
Familia Olfativa
God of Fire es un oriental amaderado, y el orden en que llegan sus dos mitades es lo que lo distingue. La fruta no es un adorno de salida que se evapora: el mango y el jengibre sostienen la apertura el tiempo suficiente para que el contraste con el fondo se perciba como una transición y no como un corte. Debajo espera una base de oud y nagarmotha que pertenece a otra escuela olfativa por completo.
El Perfumista
God of Fire lo firman Stéphane Humbert Lucas y Vincent Ricord dentro de la colección 777. Humbert Lucas construye casi siempre desde una idea narrativa, y aquí la idea es literal: un dios del fuego que empieza en fruta madura y acaba en brasa. Su manera de trabajar el oud se aleja del oud medicinal de la perfumería tradicional y lo lleva a un terreno más dulce y resinoso.
¿A qué huele?
Los primeros minutos son casi comestibles: mango maduro, jengibre y un limón que corta el dulzor. Esa parte es la que sorprende, porque no anticipa lo que viene. A medida que la fruta cede, aparecen la cumarina y el jazmín como una capa intermedia, y detrás se abre el fondo de oud, nagarmotha y ámbar, que es denso, seco y ahumado. El recorrido completo va de la fruta a la madera quemada sin pasar por ningún territorio floral convencional.
Preguntas frecuentes
¿A qué huele God of Fire?
Empieza en fruta y pica: mango, limón, bayas rosadas y jengibre. El corazón de cumarina azul, jazmín y maderas secas hace de bisagra, y el fondo es lo que de verdad lo define, con oud, nagarmotha, almizcle y ámbar. Fruta arriba, madera densa abajo.
¿God of Fire es un perfume árabe?
No. Lo firman Stéphane Humbert Lucas y Vincent Ricord dentro de su colección 777. Se confunde con la perfumería árabe por el oud y el nagarmotha del fondo, que son materias que esa escuela usa mucho, pero aquí la construcción arranca de la fruta.
¿De dónde viene el nombre God of Fire?
De Xiuhtecuhtli, el dios azteca del fuego. La casa nombra sus tres fases Fulgurance, Métamorphose y Quintessence, y la fragancia sigue esa idea: el mango y el jengibre son la chispa, y el oud del fondo es la brasa que queda después.

